El té es una de las bebidas que más se consumen en el mundo y sus conocidas propiedades benéficas para la salud siguen investigándose y desarrollándose hasta el día de hoy.
Antiguamente, las hojas de té verde o su infusión se utilizaban para usos medicinales. No sería hasta más tarde cuando el té verde se convertiría en una bebida. El nombre botánico de la planta del té es Camellia sinensis y de sus hojas se obtiene el té negro, el té oolong y el té verde.
A diferencia del té negro y del oolong, para la elaboración de té verde no es necesaria la fermentación de las hojas del té. Por esta razón el té verde rara vez adquiere un gusto demasiado amargo para su consumo. En lugar de ello, sus hojas tiernas se cuecen al vapor a altas temperaturas. De este modo, las enzimas oxidantes permanecen inactivas y su contenido en polifenoles (antioxidantes naturales) queda intacto. Actualmente esta planta se cultiva en más de 20 países de Asia, África y América del Sur.
Lo más importante del té verde y de los extractos del té verde son los beneficios que aportan. Un factor más de bienestar a tener en cuenta. Otros beneficios para la salud del extracto de té verde aquí.